en ‘hydra’ de irene nortes, me gustó este diálogo entre helena -la joven protagonista- y adhara -mujer mayor, dueña de una tienda en la isla griega que da nombre a la novela-.
–(...) ¿Podrías decirme cuándo empieza
exactamente, según tú, a tener vida un proyecto o una idea? Según lo que estás diciendo,
una vez que esté terminado, ¿verdad?
–No, hombre, empieza con la idea,
después con la planificación de unos objetivos a corto y largo plazo, con la
elaboración de un calendario de implantación, etcétera. –Helena hizo un gesto
repetitivo con las manos.
–Exacto. –Adhara la cortó–. Yo a
eso lo llamo proceso y, personalmente, encuentro más belleza en él que en el
resultado final.
–Oh, ¡venga ya! ¿Cómo vas a encontrar
más belleza en elaborar un plan y plantear objetivos que en alcanzarlos? –Helena
abrió los ojos al notar que su pregunta divertía a la anciana.
–Porque los objetivos no se
disfrutan como tales. Cuando los cumples, se te olvidan, pasas a otra cosa.
–Claro, de eso se trata la vida,
de ir cumpliendo objetivos y alcanzando metas –afirmó Helena, encogiéndose de hombros.
me ha recordado a la diferencia que se hace entre dos tipos
de funciones que miden variables físicas:
- funciones de punto: se mide su incremento, el cual depende sólo de sus valores inicial y final.
- funciones de línea: el valor no depende sólo de los estados inicial y final, sino del camino recorrido.
el primer principio de la termodinámica -en una de sus muchas maneras de formularlo- nos dice que el calor recibido por un sistema desde su entorno (Q) es igual a la suma del trabajo mecánico realizado por el entorno (W) más el incremento de energía interna del sistema (ΔU).
Q = W + ΔU
la energía interna es función de punto, se mide su incremento como:
C·(T2-T1), es decir, el producto del calor específico por la diferencia de temperaturas entre los estados final e inicial.
en cambio, el trabajo y el calor son funciones de línea.
- una más orientada a objetivos concretos, que se asemejaría a una función de punto.
- y otra en la que no importan sólo los resultados, sino el camino recorrido. nos recuerda a una función de línea.
con cuál os identificáis más? no hay respuestas correctas ni incorrectas.




Yo de joven me identificaba más con la primera, pero ahora, con la segunda sin dudarlo. Disfrutar cada momento sin esperar el resultado.
ResponderEliminarblas, creo que tener algunas metas está bien, pero sin obsesionarse. recuerdo mis años universitarios, cuando no existía otra cosa aparte de asignaturas y exámenes... besos!!
EliminarCuántos objetivos nos planteamos a lo largo de la vida, Chema...!!!!
ResponderEliminarDespués, nos damos cuenta que valoramos los más costosos, los que más nos han hecho disfrutar y sufrir, porque los que han sido fáciles se olvidan pronto.
Hay que seguir cumpliendo objetivos cada día, aprendiendo y disfrutando de ello, amigo.
Mi abrazo entrañable y feliz última semana de agosto, Chema.
mªjesús, hay objetivos que se cumplen y ya está: defendí mi proyecto de fin de carrera, ahora a otra cosa. pero hay otros que nunca se agotan porque son incrementales: hablar un idioma cada vez mejor, desenvolverte socialmente cada vez mejor... ésos son más interesantes.. abrazos!!
EliminarLife always teaches us something :))
ResponderEliminarGreetings to you
modrina, that novel is about a girl who takes a trip. funnily, i read a part of that book while on my trip to alicante. hugs!
EliminarPues yo creo que todo es importante, pero yo disfruto muchísimo con la planificación y el camino. Es lo que más me gusta.
ResponderEliminarAbrazos
brurata, de hecho, cuando soy muy fan de un grupo musical, me gusta conocer la historia detrás de sus canciones: cómo surgió la idea inicial, cómo la desarrollaron... lo que es el proceso creativo. abrazos!
EliminarChema, si mi post te ha recordado a tu madre, no dudes de que ella a través de mi ruiseñor te ha mandado un mensaje de cariño...La sincronía entre tierra y cielo existe y cada vez que algo o alguien te la recuerde...allí esta ella, Chema.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y feliz semana.
mªjesús, precisamente hace dos noches tuve un sueño muy nítido en el que aparecía ella. es bonito pensar que desde donde estén velan por nosotros... abrazos y gracias por tus bonitas palabras! :*
EliminarHolaaaaa, Chema :-)
ResponderEliminarHe venido —por eso estoy aquí .-9—. Me ha encantado este análisis. Ver el diálogo de Hydra a través del primer principio de la termodinámica es una genialidad. Helena vive obsesionada con el incremento de energía interna , ese estado final donde lo único que importa es la meta alcanzada. Pero Adhara acierta de lleno: el trabajo es pura integración, depende del camino. Si no hay trayectoria, el área bajo la curva es cero.
Creo que todos empezamos siendo un poco Helena por pura educación pragmática, pero con el tiempo te das cuenta de que la belleza (y la sustancia de la vida) está en ser función de línea porque sin trayectoria el resultado se queda vacío. ¡Un aplauso por conectar física y narrativa de esta forma!
Un beso te enorme :-)
ɱağ, tú debes haber estudiado algo de eso en la carrera, porque se nota bien que dominas la materia. :) la termodinámica es como una filosofía. hay épocas de la vida aparentemente menos productivas, pero con el tiempo nos damos cuenta de que también aprendimos cosas. besos!!
EliminarTodavía estoy recuperándome del sofocón, pero te repito que tienes ese genial don de mezclar las cosas y que se entiendan —si nos acordamos de qué va la cosa—. Una impresionante metáfora :-) :- 9
ResponderEliminarparte de esa novela la leí en alicante, y el clima altamente calórico y húmedo de allí daba juego para aplicar los principios de la termodinámica. ;)
EliminarBuscar resultados es más aburrido que disfrutar del momento presente.
ResponderEliminarBesos.
amapola, en mi uni conocí a gente que iba a curso por año, pero luego no recordaban nada de las asignaturas que habían aprendido. a mí eso me parece un poco mediocre... besos!
EliminarCon las dos según el momento. A veces una necesita mas resultados y otras solo disfrutar.
ResponderEliminarUn besazo!
morella, hay cosas de la vida que a much@s nos gustan menos, por ejemplo ciertos trámites burocráticos. ahí sí que busco el resultado, resolver el problema y olvidarme. besos!
EliminarPues a mí me parece que planear un objetivo puede ser estresante o puede llegar a desesperarte si tardas mucho en conseguirlo y desanimarte de pensar que quizás nunca lo consigas, pero en cambio cuando ya has conseguido el objetivo se siente mucha satisfacción.
ResponderEliminarUn abrazo.
maribel, yo nunca sería capaz de sacarme una oposición. aparte de que siempre me han costado mucho las asignaturas de memorizar, es que el camino no es agradable. pasarte el día estudiando, sin poder socializar... yo no podría. abrazos!
EliminarA veces hay que dejarse llevar por la intuición y ese instinto de aventura y que sea lo que tenga que ser
ResponderEliminarBesitos y un achuchón.
campirela, eso fue lo que me llevó este pasado verano a hacer una excursión a segovia y más tarde un viaje de cuatro días a alicante. son momentos que luego se recuerdan... besos!!
EliminarSin duda Helena está convencida que tiene razón; y aunque la vida se trata de cumplir objetivos y alcanzar metas, también es importante vivir simple y llanamente, vivir sin más y lo que tenga que venir vendrá...
ResponderEliminarEs interesante el diálogo que pone dos puntos de vista en el candelero para que pensemos.
Un libro interesante sin duda.
Un abrazo Chema
nuria, no es extraño que en ese diálogo la persona joven -helena- considere más importante el resultado, mientras que la persona más veterana -adhara- valore más el proceso. creo que, con la edad, la mayoría evolucionamos en esa dirección. abrazos!!
Eliminar