esta semana dan las vacaciones de navidad en los colegios.
me ha parecido un buen momento para publicar un relato navideño que escribí el
año pasado, para un concurso en el foro de trini tinturé. pero antes quiero
hacer algunos comentarios...
en 1º y 2º de egb tuve un profesor muy entrañable. eso no
significa que no fuera severo en ocasiones. una vez me cogí una rabieta por
algo que me dijo que no me gustó, no me acuerdo. y el caso es que le llamé
“viejo barbudo”. él no se enfadó, sino que trató de razonar conmigo y
apaciguarme.
lo irónico del asunto es que este profesor era
bastante joven, al menos eso dice mi madre. yo entonces no distinguía mucho, y además
la barba quizá le hacía parecer mayor de lo que era... en
cualquier caso, él debió de pensar: “madre mía, he acabado la carrera de
magisterio hace nada y ya me están llamando viejo! menudo porvenir tengo”.
una vez hicimos en clase un juego que consistía
en lo siguiente: cada uno pensaba en una profesión y salía a la tarima a hacer
mímica, para que los demás adivinaran de qué profesión se trataba. cuando me
tocó a mí, me puse a hacer gestos de romper el cristal de un escaparate y echar
en un saco todo lo que había allí.
como nadie sabía qué profesión era ésa, al final tuve que
desvelar que estaba haciendo de ladrón. el profesor me dijo, muy indignado, que
ser ladrón no era una profesión. y todos mis compañeros se partían de la risa.
yo qué sabía?? supongo que vi en algún tebeo el típico ladrón con su antifaz, y
me hizo gracia...
antes de pasar al relato, que está basado en esos felices
años, os dejo una preciosa ilustración navideña dibujada por trini
tinturé. tengo la enorme suerte de poseer el original. :*
Es una
lata esto de estar en 1º de EGB. Todavía nos quedan muchos cursos por delante
para llegar a ser como los “más mayores” de todos, los de COU. Ya son más altos
que los profesores, se afeitan y todo.
Pero
bueno, habrá que tener paciencia. Hoy ha sido un día divertido en el colegio.
Hemos juntado nuestras mesas hexagonales (como los cubículos de la colmena de
la Abeja Maya) y hemos empezado a hacer un mural de Navidad entre todos. Y es
que pronto va a ser Navidad. La semana que viene nos dan las vacaciones.
Por la
tarde, a la salida del colegio, mis papás me han llevado con ellos a Galerías
Preciados. Estaba todo lleno de luces y de guirnaldas. Hemos bajado al
supermercado y hemos comprado mucho turrón y polvorones. Luego hemos pasado por
la juguetería y por la librería, para que eligiera los regalos que voy a pedir
a los Reyes Magos.
He
visto una miniatura del Renault 5 en color amarillo que me ha encantado. Se le
abre todo, como a mí me gusta: las puertas, el maletero y el capó. Lo voy a
poner seguro en la carta a los Reyes. También les voy a pedir el nuevo cuento
de los pitufos, titulado los pitufos
olímpicos. Voy a escribir la carta esta misma noche, cuando termine de
cenar.
Habrá
que recibir bien a los Reyes Magos. Podríamos dejarles un poco de turrón y
polvorones de los que hemos comprado. Si no se lo come todo mi hermana antes de
ese día, que es muy tragona.
Mañana
en el colegio seguiremos con el mural de Navidad, ¡qué divertido! Los mayores
seguro que no hacen cosas tan molonas. Creo que tienen que estudiar unas
asignaturas muy feas con nombres muy raros. Pensándolo bien, no está tan mal
esto de ser niño.



























