domingo, 30 de agosto de 2026

de peón a reina

para el reto relacionado con la vida que propuso nuestra amiga ginebra para el verano, dije que seguramente escribiría un segundo relato en este mes de agosto. no se me ocurría nada y estaba a punto de dejarlo pasar, pero di un nuevo vistazo a las imágenes que se nos daban para inspirarnos, y me fijé en ésta de dos chicas jugando a un juego de mesa. el resto ha venido solo.

A finales de 2018, acudí a mi médica de cabecera de la Seguridad Social para consultarle sobre unos dolores de cabeza que tenía frecuentemente. Como en otras ocasiones me había atendido muy bien, le llevaba una copia impresa del calendario con imágenes de Esther para el siguiente año, 2019.

Me senté en la sala de espera con un libro para leer. Había retraso acumulado, porque esa doctora se tomaba bastante tiempo con cada paciente.

Cuando por fin me tocó, le expliqué mi problema. Me preguntó si los analgésicos me hacían efecto para aliviar el dolor de cabeza, y respondí afirmativamente. Como ella quería asegurarse de que se trataba sólo de cefaleas sin otros problemas más profundos detrás, me tomó la tensión.

La tenía altísima, nivel taquicardia según ella aseguró. Me llevó a una sala de enfermería en la planta baja, y me pidió que me tumbara en una camilla hasta que se me pasara.

No recuerdo cuánto tiempo estuve allí, pero fue bastante. Si tenía las pulsaciones altas, se me bajaron por puro aburrimiento. Ella tenía muchos pacientes, por lo que no pudo ir a verme hasta el final de la tarde. Me tomó de nuevo la tensión, y se había restablecido a valores correctos.

Y después de pasar allí toda la tarde, no me iba a volver a casa sin darle el calendario. Así que le dije “eehhmm, te había traído una cosa” mientras lo sacaba de la carpeta donde lo llevaba. Se puso muy contenta, hasta me dio dos besos.

Me pidió que acudiera a su consulta periódicamente, para revisar la tensión. Así lo hice durante buena varios meses. En una de las visitas, me habló del ajedrez. Me contó que jugaba online y le parecía algo muy matemático, y que a mí me iba a gustar seguro.

Lo tomé como un reto: aprendí las reglas y empecé a practicar en el nivel más básico. Me llevó tiempo ganar mi primera partida, pero he ido progresando. En este momento, el nivel intermedio me parece demasiado fácil y el avanzado demasiado difícil.

En fin, 2019 fue un año lleno de buenos recuerdos, de esas pequeñas cosas de las que está hecha la vida. Cabe esperar que vendrán más de esos buenos momentos, y si no, habrá que construirlos.

hasta aquí lo que es el relato. en la foto, estoy leyendo ‘enseñanzas básicas de ajedrez’ de nieves garcía vicente, una adquisición en la última feria del libro.

por cierto, ya he terminado el calendario para 2027, espero que os guste. 😊













lunes, 24 de agosto de 2026

en proceso

 

en ‘hydra’ de irene nortes, me gustó este diálogo entre helena -la joven protagonista- y adhara -mujer mayor, dueña de una tienda en la isla griega que da nombre a la novela-.

–(...) ¿Podrías decirme cuándo empieza exactamente, según tú, a tener vida un proyecto o una idea? Según lo que estás diciendo, una vez que esté terminado, ¿verdad?

–No, hombre, empieza con la idea, después con la planificación de unos objetivos a corto y largo plazo, con la elaboración de un calendario de implantación, etcétera. –Helena hizo un gesto repetitivo con las manos.

–Exacto. –Adhara la cortó–. Yo a eso lo llamo proceso y, personalmente, encuentro más belleza en él que en el resultado final.

–Oh, ¡venga ya! ¿Cómo vas a encontrar más belleza en elaborar un plan y plantear objetivos que en alcanzarlos? –Helena abrió los ojos al notar que su pregunta divertía a la anciana.

–Porque los objetivos no se disfrutan como tales. Cuando los cumples, se te olvidan, pasas a otra cosa.

–Claro, de eso se trata la vida, de ir cumpliendo objetivos y alcanzando metas –afirmó Helena, encogiéndose de hombros.

me ha recordado a la diferencia que se hace entre dos tipos de funciones que miden variables físicas:

  • funciones de punto: se mide su incremento, el cual depende sólo de sus valores inicial y final.
  • funciones de línea: el valor no depende sólo de los estados inicial y final, sino del camino recorrido.

el primer principio de la termodinámica -en una de sus muchas maneras de formularlo- nos dice que el calor recibido por un sistema desde su entorno (Q) es igual a la suma del trabajo mecánico realizado por el entorno (W) más el incremento de energía interna del sistema (ΔU).

Q = W + ΔU

la energía interna es función de punto, se mide su incremento como:

C·(T2-T1), es decir, el producto del calor específico por la diferencia de temperaturas entre los estados final e inicial.

en cambio, el trabajo y el calor son funciones de línea.


podríamos distinguir dos maneras de ver la vida:

  • una más orientada a objetivos concretos, que se asemejaría a una función de punto.
  • y otra en la que no importan sólo los resultados, sino el camino recorrido. nos recuerda a una función de línea.

con cuál os identificáis más? no hay respuestas correctas ni incorrectas.

lunes, 17 de agosto de 2026

castillo

 

el sábado pasado subí hacia el castillo de santa bárbara, en alicante. en realidad, sólo llegué a las murallas que lo rodean. si había otro camino por el que se podía subir más, yo no lo vi.

el día anterior, mi cámara nikon -una antigualla, lo sé- se había estropeado, aparentemente. quise repetir unas fotos del paseo de la playa que no me habían convencido, y aparecía una sombra en uno de los lados largos del rectángulo, independientemente del lugar y posición donde me colocara. y esa sombra no sólo salía al enfocar, sino que permanecía en la foto.

pensé con resignación: “a esta cámara ya le ha llegado su hora, tiene diez años”. de todos modos, la recargué en la habitación del hotel porque estaba baja de batería. cuando fui al castillo la eché en la mochila pensando: “no sé para qué, no la voy a usar”.

sin embargo, según iba subiendo por el camino hacia el castillo, lo que veía me iba pareciendo cada vez más bonito. al llegar arriba pensé: “y si probase de nuevo la cámara? quizá hoy sí funcione bien”.

sorpresa! sí que funcionaba, ya no salía esa sombra que estropeaba las fotos. así que decidí bajar y subir de nuevo. ya sé que podía haber hecho las fotos mientras bajaba y luego ponerlas en orden inverso, pero no es lo mismo. esos recorridos fotográficos hay que vivirlos...

 



unas bonitas vistas del interior de alicante.

 

los muros son interesantes como patrimonio histórico, pero no debemos construir muros que nos separen de los demás.


allí arriba estaba el castillo, pero no se podía continuar.

ahora las vistas son hacia el mar. algo me ha quedado claro en este viaje, y es que necesito sentir el mar cada cierto tiempo.

 

sabías que volvía del castillo y no había comentado en ninguna parte que iba allí. gracias por tu presencia y por la conexión. 😊


martes, 11 de agosto de 2026

explanada

 

nadar creo que sé, si no se me ha olvidado. pero hay muchas otras cosas que estoy aprendiendo a hacer tardíamente.

por fin me decidí a hacer ese viaje yo solo. fue breve, del miércoles 5 al domingo 10 de la semana pasada, pero hay que ir poco a poco. la ciudad elegida fue alicante, por varias razones: la playa, el paseo marítimo y sus dibujos geométricos, su tamaño mediano -el sentido de la orientación no es mi fuerte-, y además allí vive mi amiga ana. esta vez no hemos podido vernos, otra vez será.

la explanada fue el primer sitio donde fui. en otras ciudades se pueden encontrar mosaicos similares formados por arcos de circunferencia, pero en alicante fue donde los vi por primera vez -en anteriores visitas con mi familia hace muchos años-.

 



tras dejar atrás la explanada, continuamos por el paseo de gomiz, que también tiene un mosaico interesante, como veréis. en paralelo se encuentra la playa del postiguet, que recorrí por la orilla de punta a punta ida y vuelta como a mí me gusta hacerlo, durante los días que estuve allí. de ese modo, he roto la mala racha de no pisar la playa ni sentir el mar en ninguna de sus formas desde 2014.

 

en este amplio espacio, el día que llegué a alicante había una especie de clase de gimnasia al aire libre. en el momento en que pasé por allí, la profesora decía a los alumnos: “conocéis la canción ‘roxanne’? si no la conocéis, os aseguro que a partir de hoy no se os olvidará! cada vez que escuchéis la palabra ‘roxanne’ haréis este movimiento!”, y entones dio un salto, hizo una flexión en el suelo y se incorporó de nuevo. una vez que todos comprendieron las instrucciones, empezó a sonar por los altavoces de una cadena musical portátil el más que famoso tema ‘roxanne’ de la banda the police.

grabé estos vídeos explicando los patrones geométricos de la explanada y del paseo de la playa. también están en mi instagram.

 

he reproducido sobre el papel el mosaico de la explanada. el otro, el de los hexágonos que parecen cubos, es que era muy pesado de hacer, las líneas me iban quedando cada vez más descoordinadas a medida que avanzaba. y encima, al pasarlas a tinta me he equivocado en una cosa y no lo podía arreglar. así que he pensado: “lo dejo correr”.

espero que os haya gustado. por cierto, decía al principio que he viajado yo solo, pero no eso es del todo exacto. 😉