como anticipaba en mi entrada anterior, he leído dos novelas de rosa montero muy separadas en el tiempo: un día en la vida de clarita -su última obra hasta la fecha- y la función delta -escrita en el año 1981-. sin embargo, sólo algunas alusiones a tecnologías actuales permitirían diferenciar que la primera novela mencionada es la moderna y la segunda es la antigua. la escritura de rosa es intemporal.
un día en la vida de clarita
narra en tiempo real la última jornada laboral de la protagonista antes de
jubilarse. incluye reflexiones sobre la sensación de no encontrar tu lugar, que
me hicieron recordar mi etapa universitaria.
clarita hace cálculos y juegos numéricos mentales en
momentos de agitación. me alegra saber que no soy el único. 😏
Son las 19:30. Uno más nueve más
tres, trece, calcula Clarita de forma automática. Contra lo que la gente suele
pensar, a ella no le desagrada el número trece. Así que decide no sumar los dos
últimos guarismos, porque darían cuatro, que es una cifra que aborrece. Mejor
se queda en trece: se aprieta trece veces el lóbulo de la oreja entre los
dedos, para estabilizarlo.
la función delta está
protagonizada por lucía, una joven artista audiovisual. se van alternando
capítulos de su pasado y su presente, y que narran sus proyectos profesionales,
sus altibajos de salud, sus romances...
y, tal como imaginé por el título, se menciona la delta de dirac, algo que ahora trataré de explicar
con mis palabras tal como lo conservo en la memoria. por cierto, el científico
paul dirac era inglés, no francés como yo creía. rosa montero se documentó bien y me sacó de mi error.
la delta de dirac nos la explicaron en una asignatura de 2° de carrera que se llamaba ‘ecuaciones diferenciales’. se trata de una función que toma un valor muy alto en un intervalo muy breve, pero es nula el resto del tiempo. algo parecido a un impulso, una percusión, algo instantáneo pero muy intenso.
el área bajo la función delta sería el área de un rectángulo
de estrecha base y gran altura. cuando eso se lleva al límite, la base es casi
nula y la altura es infinita.
mi segundo año universitario fue el peor en cuanto a soledad no deseada, tema que también se menciona en la
función delta.
–Me parece maravilloso –le
comenté animadamente–. No sabes la alegría que me das. Hay compañías que son
mil veces peores que la soledad, y, además, la soledad no es cosa tan terrible.
–¿No? –pregunto escépticamente.
–Míralo de otra manera: la
soledad no nos gusta a nadie, pero es algo que está ahí, hay que afrontarla,
tienes que acostumbrarte a vivir con ella.
sin hacer demasiado spoiler, termino esta entrada
mencionando a un personaje de la función delta
que me ha gustado: una enfermera a quien la protagonista bautiza en su
narración como maría de día. es simpática y buena profesional, como tú
que me lees. 😊





























