la reacción de un hidrocarburo con oxígeno se denomina combustión,
y da como productos dióxido de carbono y vapor de agua.
me gustan los ejercicios de ajustar reacciones. aquí tenéis un ejemplo de reacción de combustión, con el hidrocarburo más sencillo que hay, que es el metano.
sin embargo, si la combustión se produce con insuficiente oxígeno,
se puede formar monóxido de carbono, un gas altamente tóxico.
comparando esta reacción y la que os pongo más abajo, observamos que cuando la proporción molecular del metano con el oxígeno es 1:2, se forma dióxido de carbono; pero en cambio, si dicha proporción es 1:1,5, entonces aparecerá el fatídico monóxido de carbono.
para proporciones intermedias, se formarán ambos gases, dióxido y monóxido. al intentar ajustar esa hipotética reacción mixta, nos encontraríamos un sistema de tres ecuaciones con cinco incógnitas, es decir, tendría dos grados de libertad. demasiado lioso y excede el propósito de esta entrada.
de eso trata el último libro que he leído, ‘oxígeno’ de
marta jiménez serrano. de ella ya había leído su novela ‘los nombres propios’ y
su colección de relatos ‘no todo el mundo’. me gustó su estilo reflexivo y al
mismo tiempo desenfadado.
sin embargo, ‘oxígeno’ es una obra autobiográfica que aborda un tema más serio, como es el de los peligros de una combustión deficiente... no me extenderé más, porque es un tema duro y en cualquier sitio podéis encontrar una sinopsis de ese libro.
contiene muchos pasajes y reflexiones interesantes, y me he quedado con éste:
Siempre he sido buena identificando
patrones, relacionando elementos distintos para que juntos formen un todo y
cobren un sentido. Esto es una bendición de los dioses para la escritora que
soy y una condena perpetua para la hipocondriaca que hay en mí.
(...) El patrón implica secuencia.
Si algo ha ocurrido una vez, ocurrirá más veces, de igual forma o con
variaciones. Después de un endecasílabo viene otro, y después de dos cuartetos
vienen dos tercetos.
en mi caso, a mi manera, busco la relación entre cosas que
me han sucedido o que he leído/escuchado en un cierto período de tiempo.
marta jiménez serrano, en su obra ‘oxígeno’ advierte reiteradamente sobre el color de una llama en una caldera, como signo de que no emitirá sustancias
tóxicas. al contrario de lo que se pueda pensar, la llama debe ser azul, o al
menos que este color sea el predominante. cuando el color es anaranjado, es
cuando debemos preocuparnos.
no hace mucho leí que la temperatura de las estrellas es inversamente proporcional a la longitud de onda del color que emiten. los colores del espectro visible son, en orden decreciente de longitud de onda: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y morado. eso quiere decir que, en contra de lo que se pueda intuir, las estrellas rojizas son relativamente “frías”, mientras que las estrellas azuladas son las más cálidas.
la llama azul de la que hablaba la autora del libro, supongo que tiene mayor temperatura y emite más energía, lo cual nos da a entender que se está produciendo una combustión completa.
el otro día me senté en una terraza del retiro a leer y tomar
un café, y elegí un sitio en el que daba el sol (mal por mí). al cerrar los
ojos veía el color verde, además un verde hierba muy intenso.
y ayer en un grupo de whatsapp, una amiga mencionaba las auroras boreales. volvemos a lo que comentaba la escritora sobre los patrones: estaba claro que tenía que escribir algo sobre colores, luces y fuegos.
las aventuras de esther están ambientadas en inglaterra, pero si se desarrollaran en nuestro país, tal vez esta viñeta podría ser de la noche de san juan. esta festividad tiene mucho arraigo en la tierra de buenas y cariñosas amigas. todavía faltan algo más de dos meses, pero el tiempo vuela.

























