una relación biyectiva entre los elementos de dos conjuntos
A y B, significa que cada elemento del conjunto A tiene asociado un elemento
del conjunto B, de manera recíproca. funciona en ambos sentidos.
por ejemplo, pensemos en los colores primarios (azul,
amarillo y rojo) y en sus combinaciones binarias (verde, naranja, morado). cada
color primario tiene un complementario, que estará compuesto por los dos
colores que faltan para formar la tríada primaria.
- azul 💙 ↔ naranja 🧡
- amarillo 💛 ↔ morado 💜
- rojo ❤️ ↔ verde 💚
como vemos, existe una relación biyectiva entre el conjunto
de los colores primarios y el conjunto de sus combinaciones binarias.
aparentemente, para que puedan darse estas relaciones de uno
a uno, ambos conjuntos deben tener el mismo número de elementos. sin embargo,
esto falla cuando se trata de conjuntos con infinitos elementos.
por ejemplo: podríamos pensar que los números que tienen
raíz cuadrada exacta -es decir, que vienen de elevar un entero al cuadrado- son
un subconjunto relativamente pequeño dentro de los números enteros. hay muchos
más enteros sin raíz exacta que enteros con raíz exacta.
y sin embargo, podemos establecer una relación biyectiva
entre cada entero y su cuadrado:
- 0 ↔ 02 = 0
- 1 ↔ 12 = 1
- 2 ↔ 22 = 4
- 3 ↔ 32 = 9
- 4 ↔ 42 = 16
- 5 ↔ 52 = 25
- 6 ↔ 62 = 36
- 7 ↔ 72 = 49
- ...
y así vamos enumerando los elementos de ambos conjuntos sin
dejar ninguno fuera. uno de esos números es mi edad, por cierto. 😉
los infinitos siempre desafían a la intuición y al sentido
común. el matemático ruso georg cantor propuso en el siglo xix dos categorías
de infinitos, a las que llamó:
álef 0. aquí se
encuentran todos los números incluidos en conjuntos numerables: los enteros y,
en general, los racionales -que se pueden expresar como un cociente entre dos
enteros-.
álef 1. aquí tienen cabida todos los números irracionales, de los que no se puede hacer una lista exhaustiva: raíz de 2 (√2), el número áureo (φ), el número pi (π), el número de euler (e)...
últimamente le he cogido el gusto a escribir el borrador de
mis entradas en el móvil y al aire libre, mientras estoy tomando un café o
simplemente sentado en un banco.
hoy que es fiesta, he ido al retiro. estoy leyendo ‘la función delta’ de rosa montero, de sugerente título matemático, y sorprendentemente actual para estar escrita en 1981. hace poco acabé la reciente ‘un día en la vida de clarita’, de la misma autora. 45 años separan ambas novelas. posiblemente les dedicaré una entrada.





Hola Chema. Me ha encantado ese salto de los colores primarios a Cantor y de ahí al Retiro, un café y una novela de Rosa Montero. Es de esas entradas en las que empiezas pensando en matemáticas y acabas paseando por otros territorios sin darte cuenta.
ResponderEliminarLo de los infinitos siempre me ha parecido fascinante precisamente por eso: cuando creemos que ya entendemos cómo funciona algo, llega el infinito y nos desmonta la intuición. Feliz inicio de semana
Qué bien has estado en el Retiro, me encanta ese lugar es precioso para pasear al aire libre y disfrutar.
ResponderEliminarA mí me gusta más escribir con el ordenador, el teclado más amplio, la pantalla, porque con el móvil es más complejo, y todo minúsculo. Pero si te estás acostumbrando así aprovechas para editar los escritos, lo que pasa que para escribir las fórmulas es muy complicado ¿no? porque tú lo pones todo tan rebien y con colores y todo, sí que las trabajas.
Que tengas una feliz semana, Chema.
Besos.