lunes, 18 de julio de 2016

lunerías

en una historieta de los pitufos, la pitufina prometía casarse con el primer pitufo que consiguiera bajarle la luna, nada menos. :O así aprendí cuando era pequeño la expresión “pedir la luna”.


la luna, al ser nuestro satélite, en comparación con otras distancias astronómicas parece que está ‘ahí mismo’, como quien dice. pero en realidad se encuentra a una distancia aproximada de 380.000 km.

la circunferencia máxima de la tierra mide unos 40.000 km, un dato que se me quedó muy grabado de pequeño gracias al concurso si lo sé no vengo presentado por jordi hurtado -ese señor que nunca envejece-. por tanto, la distancia de la tierra a la luna equivale a nueve y media vueltas al mundo.

cuando éramos niños, nos sorprendía que la luna estuviera siempre en la misma posición respecto a nosotros, aunque nos desplazáramos. incluso cuando íbamos en coche, la luna nos seguía.

esto se debe a que la distancia que podamos trasladarnos, por grande que sea siempre será despreciable frente a la distancia de la tierra a la luna. por ello, siempre la observamos desde el mismo ángulo y no la perdemos de vista. esperando el tiempo suficiente veremos la luna cambiar de posición, pero será debido a su movimiento de rotación alrededor de la tierra.


los satélites suelen ser muy pequeños en comparación con los planetas sobre los que giran, pero no sucede así con la luna. su radio es aproximadamente un cuarto del radio terrestre. si la tierra tuviera el tamaño de un balón de fútbol, la luna sería como una pelota de tenis.

si la luna cayera sobre la tierra, cubriría toda europa. así que eso de “bajar la luna” no es ninguna broma. no es mi idea de romanticismo, no.

anoche hice una foto de la luna poniendo el zoom de la cámara al máximo. ilumina bastante para no tener luz propia, sino reflejada del sol.

domingo, 10 de julio de 2016

hablar

suelo hablar muy despacio y muy bajito -como decía una canción de la oreja de van gogh-, y con frecuentes pausas y titubeos. es algo que viene de serie. y he mejorado con la edad, porque de niño y adolescente era mucho peor.

además, antes no sabía hablar con naturalidad. usaba palabras y expresiones muy repipis para cosas que se podían decir de manera mucho más directa. porque, eso sí, siempre he leído bastante y no me faltaba vocabulario. pero no sabía utilizarlo de manera apropiada según la situación.

la inspiración de esta entrada me vino un día que fui a comprarme unas zapatillas para el verano, hace como tres años. ese día yo tenía la lengua más de trapo que nunca. mientras que la chica de la tienda -que por cierto, era muy guapa y simpática- hablaba con soltura, como es lo normal. y empecé a darle vueltas a esa idea: “yo sabré matemáticas y algunas cosas más, pero no soy capaz de decir tres palabras seguidas sin trabarme”.

por otro lado, el motivo más inmediato para escribir esta entrada fue la fiesta con antiguos compañeros del colegio que tuve el viernes pasado por la noche. por alguna razón estuve más cortado que otras veces. y había menos gente con la que tuviera confianza... pero bueno, era una fiesta benéfica, así que aunque no me lo pasara muy allá, fue por una causa justa.

lo más paradójico es que, a pesar de no saber hablar decentemente, a veces grabo videos con el móvil y los subo a facebook. ;) pero bueno, a la gente le sirven para distraerse un rato con mis tonterías, y a mí para entrenar mi expresión oral... o al menos para acostumbrarme a mis limitaciones en ese terreno y reírme de ellas.

y cuando haya alguna chica que me guste, mejor hablarle con sencillez y sin rodeos, verdad?

lunes, 4 de julio de 2016

ciencias exactas


cuando estaba en los últimos años del colegio, quería estudiar la carrera de ciencias matemáticas -que antiguamente se llamaba ciencias exactas-.

es posiblemente la carrera más abstracta que hay. he conocido a no pocos licenciados/as en matemáticas (profesores del colegio y de la universidad, compañeros de trabajo, alguna amiga reciente...), y lo cierto es que hay de todo. pero sigo pensando que la gente que elige esa carrera debe de ser un poco especial, en su mayoría.

puede haber muchas razones para que alguien decida estudiar ‘exactas’: amar los números, querer dedicarse a la docencia, no tener nota suficiente para estudiar otra cosa... pero está claro que si te vas a meter ahí es porque te gustan las matemáticas, de lo contrario lo llevas claro.

en mi escuela de ingenieros había quien afirmaba que no le gustaban las matemáticas. :O supongo que esas personas preferían el lado más práctico y técnico de la carrera. aun así, un ingeniero al que no le gusten las matemáticas es un caso que bien podría ser analizado por íker jiménez.

me decían que la carrera de matemáticas tenía pocas salidas laborables, y que en el futuro iba a pasar hambre. de ser verdadera esa afirmación, está claro que nunca veremos en la facultad de matemáticas a scarlett o’hara. :P

como decía, estoy convencido de que la mayor parte de los matemáticos/as son gente especial. y el hecho de estudiar cosas tan intangibles y abstractas no les convierte en personas menos emotivas. la experiencia así lo demuestra. los tópicos infundados te los puedes creer cuando eres adolescente, pero cuando eres adulto ya no.

en las facultades de matemáticas seguro que se forman noviazgos, que hasta pueden acabar en boda y/o traer descendencia al mundo. ♥

miércoles, 29 de junio de 2016

puente levadizo

hace poco releí las aventuras de johan y pirluit, un comic ambientado de la edad media del gran dibujante belga peyo, famoso por ser el creador de los pitufos.

me hizo gracia una escena en la que vuelven loco al hombre que se encarga del puente levadizo de un castillo, haciéndole subirlo y bajarlo varias veces.

llama la atención lo inteligentes que eran en tiempos pasados, al idear ese mecanismo de cadenas unidas a las esquinas del puente levadizo, que se extienden o se recogen mediante el uso de poleas.


lo he intentado esquematizar, de manera muy simple. he supuesto que la polea accionada por el operario se encuentra a la misma altura que el tope del puente cuando está bajado. más arriba debe haber otra polea, que suponemos situada a la altura máxima del puente cuando está subido. por tanto, dicha altura será igual a la longitud del puente, a la que llamamos l.

entre las dos poleas, la longitud de la cadena será siempre la misma: la hipotenusa de un triángulo rectángulo de catetos l y d, siendo éstos la longitud del puente y la distancia horizontal desde la polea accionada manualmente hasta la fachada del castillo.

por otro lado, la longitud de la cadena desde la polea de transición hasta el extremo del puente será variable. a continuación representamos el puente levadizo en un estado intermedio, en proceso de ser subido o bajado.


como se observa, la longitud del segundo tramo de cadena dependerá del ángulo α de abertura del puente en ese instante.

cuando el puente está bajado el todo, el ángulo α es 90º, y la longitud exterior de la cadena será simplemente la hipotenusa de un triángulo rectángulo isósceles con catetos de longitud l. la cadena está totalmente desenrollada y su longitud es máxima.


el otro caso extremo, cuando el puente está subido del todo, es más sencillo aún. el ángulo es 0º, y la longitud de la cadena es la mínima posible, igual a la distancia entre las dos poleas, estando el resto de la cadena enrollada.


aparte de estos análisis geométricos, resulta curioso cómo en la edad media todo se hacía manualmente. y para transmitir una orden, se hacía a grito pelado. hoy día, de existir puentes levadizos, se subirían y bajarían apretando un botón. y a través de una cámara de video se comprobaría si el visitante del castillo es de confianza.

el hombre que giraba la polea tenía que estar cuadrado. con eso se ejercitan los músculos más que yendo al gimnasio.

jueves, 23 de junio de 2016

papel charol


tenía ganas de rehacer una manualidad que nos mandaron en el colegio, en 5º o 6º de egb. un día, la profesora quiso que hiciéramos un ‘collage’ de tema libre. a mí se me ocurrió recortar trozos de papel charol de forma triangular y pegarlos superponiéndose unos con otros, formando una especie de cuadro abstracto -a falta de otro símil mejor-.

a la profesora le gustó mi trabajo y lo expuso en el panel de dibujos y manualidades que había en el pasillo, siendo yo el primer sorprendido. pero el que he hecho hoy no lo habría colgado en el tablón, me temo. ^_^


igual que hice cuando era pequeño, he cortado y pegado sobre una cartulina trozos de papel charol de colorines, de manera improvisada. he ido buscando el equilibrio: donde había demasiados colores fríos he puesto un color cálido, o viceversa; y donde había más hueco sin rellenar, o algún fragmento más grande que el resto, o con una esquina no del todo bien recortada, he puesto otro encima para cubrirlo.

aquí tenéis el resultado final, que no me ha convencido mucho. intentas reproducir algo que hiciste hace casi tres décadas con tu desparpajo infantil de entonces, y claro, no queda igual. ;)


y aquí podéis verlo escaneado. hicisteis alguna manualidad parecida cuando erais pequeñ@s? habéis intentado recrear, en edad adulta, alguno de esos trabajos de plástica del colegio?

viernes, 17 de junio de 2016

integrales

cuando leo o escucho la palabra ‘integral’, inevitablemente me viene a la cabeza lo mismo que a ti. :P


recordáis las integrales que se resolvían ‘por partes’? había diferentes reglas nemotécnicas para recordar la fórmula. la que a mí me enseñaron era: “un valiente soldado vestido de uniforme”.


dentro de este tipo de integrales, había unas que se llamaban ‘cíclicas’, en cuyo proceso de resolución aparecía de nuevo la integral de la que habías partido. lo cual, aparentemente daría lugar a un bucle infinito... veamos cómo se resolvían.

pongamos como ejemplo la siguiente integral: ʃex·sen(x)·dx. aplicamos el método de la integral por partes. eso nos conducirá a una nueva integral que, a su vez, habrá que resolver por partes: ʃex·cos(x)·dx.


resolvemos ʃex·cos(x)·dx. aplicamos de nuevo el método del valiente soldadito, y nos volverá a aparecer la integral del principio: ʃex·sen(x)·dx. esto no pinta bien. :S


pero no nos desanimemos. vamos a volver a la expresión de la primera integral, ʃex·sen(x)·dx, y sustituiremos la expresión obtenida para la otra, ʃex·cos(x)·dx.

observamos que nuestra integral, ʃex·sen(x)·dx, aparece en ambos lados de la igualdad. podremos, por tanto, despejarla como si fuera la incógnita de una ecuación. no era tan terrible como parecía.


los profesores de matemáticas llaman a este tipo de integrales las del círculo vicioso, o las de la pescadilla que se muerde la cola. para ilustrar este símil, lo más aproximado que tengo a mano es el símbolo de la historia interminable, con las dos serpientes mordiéndose mutuamente sus colas.

sábado, 11 de junio de 2016

feria del libro (2)


tal como prometí la semana pasada, vengo a hacer la crónica de mi segunda visita a la feria del libro de madrid de este año 2016.

hoy firmaba maría jeunet, una escritora que me encanta, nacida en salamanca y dietista de profesión. hace poco terminé de leer su nueva novela, el nombre propio de la felicidad.

la historia se desarrolla en la ciudad de parís. el protagonista es un chico de nombre nicolás cambrils. nico -como le llaman sus amigos- es un escritor de cuentos infantiles que consigue un trabajo de vigilancia en el metro, mientras trata de encontrar la inspiración necesaria para escribir una nueva obra y cumplir sus compromisos con la editorial.

a través de las cámaras de seguridad, nico se fija en una chica que siempre se baja en la misma estación, y que atrae su atención desde el primer momento. inventa los trucos más inverosímiles para averiguar más cosas de esa chica y encontrarse con ella. en ese sentido me siento identificado con el protagonista, porque yo hago lo mismo cuando una chica despierta mi curiosidad. :)

el nombre propio de la felicidad es una novela con mucho romanticismo pero también con momentos complicados, como sucede en la vida real. nico y sus amigos se ayudarán mutuamente a superar sus dificultades. el mensaje que transmite esta novela es que hay que luchar por lo que uno quiere y nunca perder la esperanza.

entre esta foto y la de hoy que veréis más abajo, me corté el pelo. :P

como os decía, hoy he tenido la gran suerte de conocer en persona a maría jeunet. me hacía mucha ilusión, porque además me he comunicado con ella bastantes veces a través de su página de facebook y de su blog. he llegado a la caseta donde firmaba un cuarto de hora antes, y la he esperado con impaciencia.

me ha escrito una dedicatoria preciosa y ha estado simpatiquísima. si en las entrevistas que le han hecho -cuyos vídeos están en su página- ya me parecía una chica muy dulce y agradable, en persona es eso multiplicado por mil.



y hasta nos hemos hecho una foto juntos. ella guapísima, y yo, pues bueno, es lo que hay. ^_^ os muestro el libro del que he hablado y que os recomiendo efusivamente.


el resto de la mañana he estado recorriendo de nuevo las casetas. durante las próximas semanas tendré lectura suficiente con los libros de care santos que me compré -ver entrada anterior- y con otros que tengo pendientes.

esta vez sólo me he comprado unos álbumes de los pitufos que no tenía. estos de las tiras cómicas no me atraían mucho, pero me han dicho que merecen la pena para quien sea fan de los pitufos.


y para terminar, he visto que en una caseta vendían la ‘nancyclopedia’, y tenían expuestas dos hermosas nancys. varias de mis amigas que me leéis habitualmente amáis a estas muñecas...


si otros años ya me lo había pasado muy bien en la feria del libro, este año ha sido inolvidable. conocer a care santos y a maría jeunet ha sido un sueño. cuando volváis a madrid, siempre que pueda allí estaré.