en el foro de trini tinturé, con motivo del halloween,
hicimos un concurso de relatos ideado por geno. debían estar basados en una
simpática imagen de unas brujas reunidas que ella encontró.
estos relatos los voy escribiendo de manera improvisada,
según me vienen a la cabeza. voy tomando las primeras ideas que me encuentro. a
base de ideas simples aparentemente inconexas se construye algo más complejo,
que es de lo que hablábamos dos entradas más abajo.
espero que os guste. se me ocurrió publicarlo porque estaba
dando vueltas a la idea de que las personas somos diferentes, y lo que es bueno
para unos no lo es para otros...
En el siglo XXI aún existen
brujas. Pero viven en guaridas secretas y se las arreglan para pasar
desapercibidas a los ojos de la gente.
Una tarde de octubre se
habían juntado para tomar el té una cofradía de ocho brujas. Tomó la palabra Gertrudis, la líder del grupo.
–Amigas, el amor se está
perdiendo. Muchas personas no encuentran a su alma gemela, o se fijan en
personas equivocadas.
–¡Eso es algo serio!
–contestó Remigia, la más pasional de todas–. El amor es lo que mueve
al mundo.
–Exactamente –continuó Gertrudis–. Y el problema es que las personas que pueden
encajar entre sí no llegan a encontrarse. Ahí es donde podríamos intervenir
nosotras.
–Ya imagino por donde vas
–intervino Emiliana, la más filosófica–.
Se trata de hacer que se encuentren entre sí las personas que tengan un mismo
tipo de temperamento, de manera que puedan encajar entre sí y entenderse,
¿verdad?
–¡Pero dos personas pueden
encajar aunque sean muy diferentes! –replicó Fulgencia,
la más realista–.
–Sí, Fulgencia, pero ten en cuenta que cada persona es un mundo
–explicó Gertrudis–. El hecho de que compartan un mismo temperamento
les ayudará a entenderse mejor, sin que ello suponga que los dos sean iguales.
–¡Eso sería aburridísimo,
dos personas iguales! –dijo Remigia–.
–Bueno, aunque una relación
sea aburrida lo más importante es que a largo plazo funcione –replicó Jacinta, la más fría–.
–Bien, vuestra idea es
genial, pero ¿cómo la ponemos en práctica? ¡Tenemos que trazar un plan! –terció
Rufina, la más activa–.
–Tal vez... –empezó a decir Gertrudis con gesto pensativo– cada una de nosotras se podría ocupar
de encontrar a los chicos y chicas que compartan un determinado rasgo. Y de esa
manera podríamos crear una base de datos. ¡Las brujas también tenemos que
modernizarnos!
–Yo sé algo de bases de
datos –dijo bostezando Lucrecia, la
más perezosa–. Acordaos de que una vez me infiltré en un curso de Excel
haciéndome pasar por estudiante universitaria tardía...
–¡Fantástico! –exclamó Rufina–. Y ahora vamos a lo práctico, ¿qué tipo de personas
vamos a encargarnos de buscar cada una de nosotras?
–Eeeh... Si queréis yo me
encargo de buscar a los chicos y chicas introvertidos –intervino por primera
vez Hortensia, la más callada–. Los tímidos nos reconocemos entre
nosotros al mirarnos a los ojos...
–¡Así me gusta, Hortensia, sin miedo! –respondió Gertrudis–. Pues yo buscaré a los extrovertidos... ¡Sin
ponerme mucho de palique con ellos, que no podemos perder de vista el objetivo
de nuestra misión!
–Yo me ocuparé de los
intuitivos –dijo Emiliana–. Se
les reconoce por su agilidad mental y por sus observaciones, que a muchas
personas les cuesta entender a la primera.
–Pues yo me encargaré de los
analíticos. Se basan en lo que ven y en datos concretos objetivos –explicó Fulgencia–. Son muy eficaces para trabajos que a otros les
parecen aburridos, como el de contable.
–¡Yo, sin duda, buscaré a
los más sentimentales! –exclamó Remigia–. Cuántas
historias de amor llenas de pasión surgirán entre ellos...
–Ya, pero las historias de
amor no dan de comer –repuso Jacinta–. Yo buscaré a los
que meditan antes de actuar, a los que no se dejan llevar por las emociones.
¡Muchos banqueros saldrán de aquí!
–Yo me encargaré de los
juiciosos, los que tienen su vida perfectamente organizada, sin dejar nada a la
improvisación –dijo Rufina–. Acabar la carrera, casarse, tener hijos, llegar a
un alto cargo en una empresa... Todo programado como un reloj.
–Pues yo me ocuparé de los
perceptivos, los que se dejan llevar según las sensaciones del momento –dijo
finalmente Lucrecia–. En este grupo
habrá muchos potenciales artistas.
–¡Genial, chicas, no podíais
haber elegido mejor! –sentenció Gertrudis–. Lo dicho,
cada una se ocupará de buscar a todos los chicos y chicas de cada tipo.
Después nos encargaremos de juntar a los que coincidan en los cuatro rasgos...
o en tres de ellos al menos. Trataremos de hacerles coincidir en lugares de
trabajo, de estudio, en actividades de ocio... ¡Tenemos recursos para ello!
Y así concluyó la reunión de
las brujas. Dentro de un año os contaremos cómo llevaron a cabo su plan y qué
resultados obtuvieron...
pasamos a otro tema. desde el divertido blog opiniones incorrectas me han entregado este bonito premio. gracias por pensar en mí, eva!!
hay que responder algunas preguntas. las cinco primeras al parecer ya venían de antes, las otras cinco las ha añadido eva. :) vamos allá...
1. ¿Cuál es tu
color favorito?
últimamente tengo unas cuantas prendas
y complementos de color morado.
2. ¿Qué país te
gustaría conocer?
muchos,
pero empezaría por inglaterra.
3. ¿Cuánto
tiempo le dedicas al blog?
actualizo una vez a la semana en
promedio, más o menos. a veces se me acumulan muchas ideas y me da pena que las
entradas anteriores queden ‘enterradas’ por las nuevas.
4. ¿Qué es lo
que más valoras en otra persona?
la
sencillez, que no vaya de nada...
5. ¿Que sueño
te gustaría que se convirtiera en realidad?
localizar a una chica misteriosa
con la que coincidí en clase en la universidad y que dejó la carrera.
6. ¿Cuántos
hijos quieres tener?
una vez, una gitana que me pilló
con la guardia bajada y se empeñó en leerme la mano, me dijo que tendría dos.
:P
7. ¿Sabes lo
que significa "dindi imak"?
la verdad
es que no. si al menos supiera qué idioma es...
8. ¿Qué idioma
te gustaría hablar con fluidez?
con el inglés me defiendo, y me
esfuerzo por mejorarlo cada día. me atrae el alemán por su sonoridad y por los
grandes autores que ha habido en ese idioma.
9. ¿A qué país
no irías ni aunque te pagaran el viaje y el hotel?
supongo que
a algún país peligroso, como afganistán...
10. ¿Cada cuánto
te lavas el pelo?
todos los días. dicen que es malo pero
no lo creo, estaría calvo ya...


















