lunes, 2 de noviembre de 2026

banco del parque

 

un texto que escribí el sábado por la tarde. no me gusta, está a medio camino entre una entrada de un diario y una redacción de un alumno de secundaria... y no en un buen sentido.

quizá quienes me leáis seréis algo más indulgentes...

estoy en un banco del retiro, escribiendo el borrador del reto que mi amiga ginebra propuso para octubre. el tema es el concepto de yutori, que en filosofía oriental es algo así como apreciar los pequeños momentos del presente.

en el banco de enfrente hay una chica con gafas, sudadera y deportivas como yo, y con las piernas cruzadas de la misma manera. quizá somos hermanos separados al nacer.

las dos últimas semanas han tenido momentos bonitos, de los que luego se recuerdan...

la semana pasada iba a dar clase por primera vez a una chica que vive en vicálvaro. como es un barrio que conozco poco, y al ver la calle en el plano me parecía una zona muy laberíntica, la tarde anterior fui allí para tener el portal localizado.

al final era fácil. al día siguiente ya sabría exactamente el camino a seguir cuando saliera del metro. antes de volverme a casa me senté en una terraza cubierta a tomar un café, y recibí un nuevo mensaje de otra madre buscando profe particular. fue una bonita coincidencia por el lugar y momento.

ayer, en la academia de dibujo, tuvimos una clase teórica sobre el uso de las líneas como expresión artística.

me gustaron especialmente dos ejercicios. en uno, teníamos que trazar líneas que expresaran: orden, ira, sensualidad, debilidad, alegría y desorden. las líneas podían ser: rectas, curvas o quebradas; horizontales, verticales o diagonales; continuas o discontinuas;... y opcionalmente, usar colores.

en otro ejercicio, la profe nos puso varios fragmentos instrumentales de canciones, y teníamos que representar con líneas el ritmo, la melodía, la cadencia... me lo pasé genial, porque además llevo toda mi vida haciendo algo parecido en mi cabeza cuando escucho una canción.

pues ya está. en breve enviaré mi relato a ginebra. va a pensar que estoy mal del perolo, pero confío en sacarle alguna sonrisa. al igual que a quienes lo lean posteriormente en mi blog.

tengo pendiente de ver un vídeo de esta buena mujer