lunes, 24 de agosto de 2026

en proceso

 

en ‘hydra’ de irene nortes, me gustó este diálogo entre helena -la joven protagonista- y adhara -mujer mayor, dueña de una tienda en la isla griega que da nombre a la novela-.

–(...) ¿Podrías decirme cuándo empieza exactamente, según tú, a tener vida un proyecto o una idea? Según lo que estás diciendo, una vez que esté terminado, ¿verdad?

–No, hombre, empieza con la idea, después con la planificación de unos objetivos a corto y largo plazo, con la elaboración de un calendario de implantación, etcétera. –Helena hizo un gesto repetitivo con las manos.

–Exacto. –Adhara la cortó–. Yo a eso lo llamo proceso y, personalmente, encuentro más belleza en él que en el resultado final.

–Oh, ¡venga ya! ¿Cómo vas a encontrar más belleza en elaborar un plan y plantear objetivos que en alcanzarlos? –Helena abrió los ojos al notar que su pregunta divertía a la anciana.

–Porque los objetivos no se disfrutan como tales. Cuando los cumples, se te olvidan, pasas a otra cosa.

–Claro, de eso se trata la vida, de ir cumpliendo objetivos y alcanzando metas –afirmó Helena, encogiéndose de hombros.

me ha recordado a la diferencia que se hace entre dos tipos de funciones que miden variables físicas:

  • funciones de punto: se mide su incremento, el cual depende sólo de sus valores inicial y final.
  • funciones de línea: el valor no depende sólo de los estados inicial y final, sino del camino recorrido.

el primer principio de la termodinámica -en una de sus muchas maneras de formularlo- nos dice que el calor recibido por un sistema desde su entorno (Q) es igual a la suma del trabajo mecánico realizado por el entorno (W) más el incremento de energía interna del sistema (ΔU).

Q = W + ΔU

la energía interna es función de punto, se mide su incremento como:

C·(T2-T1), es decir, el producto del calor específico por la diferencia de temperaturas entre los estados final e inicial.

en cambio, el trabajo y el calor son funciones de línea.


podríamos distinguir dos maneras de ver la vida:

  • una más orientada a objetivos concretos, que se asemejaría a una función de punto.
  • y otra en la que no importan sólo los resultados, sino el camino recorrido. nos recuerda a una función de línea.

con cuál os identificáis más? no hay respuestas correctas ni incorrectas.

2 comentarios:

  1. Yo de joven me identificaba más con la primera, pero ahora, con la segunda sin dudarlo. Disfrutar cada momento sin esperar el resultado.

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  2. Cuántos objetivos nos planteamos a lo largo de la vida, Chema...!!!!
    Después, nos damos cuenta que valoramos los más costosos, los que más nos han hecho disfrutar y sufrir, porque los que han sido fáciles se olvidan pronto.
    Hay que seguir cumpliendo objetivos cada día, aprendiendo y disfrutando de ello, amigo.
    Mi abrazo entrañable y feliz última semana de agosto, Chema.

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