los números primos son aquellos que sólo son divisibles por
1 y por sí mismos.
entre el 1 y el 100, nos encontramos con estos números
primos:
(1), 2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19,
23, 29, 31, 37, 41, 43, 47, 53, 59, 61, 67, 71, 73, 79, 83, 89, 97.
el 1 lo pongo entre paréntesis porque, aunque yo siempre lo
consideré un número primo -y desde luego cumple la definición-, se ha decidido
por convenio considerarlo un número especial: no es ni primo ni compuesto, es...
otra cosa.
los números primos gemelos son aquellos que están separados
entre sí dos unidades. es decir, son dos impares consecutivos. y digo impares,
porque el único primo par es el 2.
excepto en el caso de 3, 5 y 7, nunca habrá tres impares
consecutivos primos, ya que uno de ellos por fuerza sería múltiplo de 3, y por
tanto no sería primo.
entre 1 y 100, nos encontramos con estas parejas de primos
gemelos:
3-5; 5-7;
11-13; 17-19; 29-31;
41-43; 59-61; 71-73.
el matemático noruego viggo brun descubrió que si sumamos los inversos de todas las parejas de números primos gemelos, esa suma infinita convergerá a un número que se ha llamado constante de brun: 1,9021660...
he hecho una prueba sumando algunos términos, pero ya se ve
que converge muy lentamente. hay que sumar muchos términos si se tiene la paciencia
para ello...
‘brun’ no sé si significa algo en noruego, pero en francés significa ‘moreno’.
en femenino sería ‘brune’, con una e final.
en la forma masculina ‘brun’, la u
se pronuncia como una mezcla nasal de la o
y la e. en la forma femenina ‘brune’, la
pronunciación es la habitual de la u
francesa, mezcla de la u castellana y la i.
bea sánchez, divulgadora sobre neurodivergencia, no es
morena. su pelo es castaño y sus ojos azules. si hubiera venido a la feria a
firmar su libro ‘pues no se te nota’, le habría dado el retrato que le hice.
en el libro se habla de camuflar rasgos que pueden suponerte
una dificultad para socializar. planteó cuatro casos, que transcribo con mis
palabras:
- no sabes que existe la posibilidad de camuflar
- sabes que puedes camuflar, pero no sabes cómo hacerlo
- camuflas con éxito aquello que no deseas mostrar
- no deseas camuflar, prefieres mostrarte como eres
me gustó, me recordó a algunos problemas de probabilidad que
se resuelven con una tabla de doble entrada.
según la situación, puedo estar en el caso 2, en el 3 o en
el 4.
bien por las personas bonitas con las que uno/a se siente a
gusto y no hay que camuflar nada. 😊






Interesante todo lo que nos cuentas.
ResponderEliminarSobre el libro y ese camuflar, puede tener variaciones; a veces lo necesitamos y otras no sabemos dónde meternos.
Las matemáticas nos enseñan muchas cosas; en este caso tú, con tus argumentos, nos convences de todo lo que se puede hacer con ellas.
Un besote, feliz semana.