el lunes por la tarde me empecé a encontrar un poco mal del
estómago. tenía una clase con una alumna, y se la di como buenamente pude. a la
salida me compré un aquarius en una tienda y me fui en metro a mi casa. y nada
más llegar a casa me quité la ropa y me metí en la cama.
ayer, para empeorar las cosas, me tumbé sin querer sobre mis gafas, que me las había dejado encima de la cama. se arrancó una patilla bajo el peso. afortunadamente estaban en garantía, me las habían hecho en noviembre -hace cuatro meses- y guardaba la factura.
haciendo un gran esfuerzo, me acerqué a la óptica. le expliqué a la chica lo que había pasado, le saqué los papeles de la carpeta donde los llevaba, pero al ir a buscar las gafas rotas que había guardado en su funda... adivináis lo que pasó? sí, me las había dejado en casa.
tuve que volver, y aproveché que al lado había una parada de taxis, porque no podía con mi alma. subí a casa, vi la funda con las gafas dentro encima de una mesa, la metí en la bolsa de mano y regresé a la óptica.
la chica estuvo muy amable. me invitó a sentarme a una mesa: “ven, que no quiero tenerte de pie!”. me dijo que tendrían preparada una nueva patilla izquierda para dentro de una semana aproximadamente, y que mientras tanto podía llevarme mis gafas. así lo hice, porque no me atrevo a estar una semana sin gafas. prefiero tenerlas, aunque estén ‘cojas’. sin gafas estoy como el pitufo filósofo en las escasas ocasiones en que se las quita...
la ilustración de esther en sus prácticas de enfermera que
habéis visto encabezando esta entrada, es una recreación que hizo purita campos
de una viñeta antigua. en la época en que editorial glénat reeditó las
aventuras de esther (entre 2006 y 2012, más o menos), purita hizo en varias ocasiones
eso de pintar con técnicas más sofisticadas algunas escenas aparecidas originalmente
en los cómics.
y ésta es la viñeta original. mil gracias por el apoyo y los ánimos. 😊




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