se llama números felices a aquellos que cumplen lo
siguiente: al sumar los cuadrados de sus dígitos y repetir sucesivamente el
proceso con cada número obtenido, el resultado final es 1.
con un ejemplo se entenderá mejor:
7: 72=49
49: 42+92 = 16+81 = 97
97: 92+72 = 81+49 =
130
130: 12+32+02
= 1+9+0 = 10
10: 12+02 = 1
por tanto, 7 es un número feliz.
he identificado algunos de los primeros números felices: 1, 7, 10, 13, 19, 23, 28, 31... a medida que avanzamos hay que hacer menos cálculos, y es que todos los números que aparecen en un desarrollo que conduce a un número feliz, automáticamente son felices; y de manera análoga, los que han salido en el desarrollo de un número no-feliz, serán no-felices sin necesidad de comprobarlo.
en la novela que estoy leyendo, ‘distancia de fuga’ de cristina
araújo, me pareció curioso este párrafo:
Y aunque la sensación no era
nueva, al final no había quedado otra opción que asumir que se sentía más fuerte
en la angustia. Al menos tenía algo a lo que enfrentarse, pero ¿cómo se interna
uno en la felicidad? No hay forma de mirarla a la cara porque siempre está
pasando de largo. No planta raíces como el desconsuelo. Vibra en el aire, pero
no sopla. Y a nivel funcional, es como un jardín impecable y discreto que
retratar en una acuarela, pero que da reparo pisar.
bueno, yo creo que los pequeños momentos de felicidad sí
dejan huella. por ejemplo, esos paseos por parques bonitos, donde uno se imagina
que puede aparecer en cualquier momento alguna caperucita urbana. 😉
las dos imágenes de esther de esta entrada pertenecen a los tomos 7 y 10 de la edición de glénat. ambos números son felices...





He oído hablar de los números felices pero a nadie con tanta precisión como a ti. Los encuentras en cualquier lugar, no se te pasan por alto. Un abrazo y una sonrisa para Esther
ResponderEliminarMe ha gustado eso de los números felices, nunca lo había oído , esa asignatura me la perdí jjj o mejor dicho no llegué a ella, pero mira por donde gracias a ti ya sé algo más.
ResponderEliminarSiempre me gustó el número 7 tal vez por ser uno de los números felices.
Un besote, Chema pasa un buen día.
¡Hola, Chema! Buceando siempre entre números y formas, parece que es tu espacio de felicidad. Menos mal que equilibras dejando paso a la lectura, ella te aporta sosiego y desconexión.
ResponderEliminarFeliz miércoles. Bstes.
Chema, también creo que los momentos de felicidad dejan huella ¡sin duda!
ResponderEliminarBesos
Pes yo es la primera vez que oigo hablar de números felices.
ResponderEliminarMe imagino que es cuando las cuentas salen bien, jejeje
Feliz tarde Chema
Hola Chema, números felices, me agarro a ello...
ResponderEliminarMe ha parecido un fragmento muy sugerente porque plantea esa idea de que la angustia a veces se siente más tangible que la felicidad, como si el dolor tuviera más peso y presencia. Aun así, yo creo que los pequeños instantes felices también dejan huella, aunque sean más sutiles y se nos escapen rápido. Para mí, esa felicidad se parece a esos paseos tranquilos tan habituales en ti por el parque, donde no pasa nada extraordinario pero queda una sensación agradable que sí se queda dentro, porque invita a pensar que quizá la felicidad no se agarra con fuerza, pero sí se filtra y nos acompaña de una forma más silenciosa. Me encantó el post.
Un abrazo
No llegué a la parte de los números felices pero me parece una idea bonita. Quizás por eso gusta tanto el 7 como numero de la suerte y se considera mágico?
ResponderEliminarUn besazo!
No me aclaro con los números... por más empeño que ponga. Me gustan más las letras.
ResponderEliminar¿Qué tal ese libro? ¿Lo recomiendas? Besos.