en portugués se dice ‘ondas’ para ambas cosas, de manera similar al inglés con la palabra ‘waves’. y realmente tiene su lógica...
el viento crea ondulaciones sobre la superficie del agua. si la velocidad del viento aumenta, crecerá la amplitud (A) y la longitud de onda (λ).
la energía cinética de las olas -debida a su velocidad- se transforma en energía potencial, que alcanza su valor máximo en la cresta. llega un momento en que la ola rompe, porque la masa de agua cae por su propio peso. y la ola que rompe por la acción de la gravedad, a su vez empuja en la dirección del viento, creando nuevas olas.
en una onda, se van sucediendo cíclicamente las crestas y valles. es un símil de la vida, y es que incluso en épocas complicadas hay pequeños momentos de felicidad y paz.
hay una historieta de esther muy graciosa: a ella y a su amiga rita se les ocurre la loca idea de intercambiar sus vidas por un día. al final ambas acaban exhaustas, pero tanto una como otra guardan algún buen recuerdo de la experiencia: esther tiene varios encuentros con su amado juanito, mientras que rita disfruta leyendo cuentos a la hermana pequeña de esther.
es decir, que cualquier día tiene sus pequeñas o grandes
crestas de la ola. espero que paséis una feliz noche, y que mejoréis las que
estáis un poco pachuchas. 😊



