lunes, 26 de octubre de 2026

caballo

 

hace algo más de un mes leí la novela ‘lo inexplicable’ de clara sánchez. en la portada sale un caballo de juguete, de estos que se balancean. sus dos listones curvos, similares a los de una mecedora, tienen forma de arco de circunferencia.

de hecho, si os fijáis, en el dibujo de la portada aparece el caballito rodeado por la circunferencia que se formaría al prolongar el arco: manteniendo el compás con el mismo centro y radio, se trazaría la circunferencia completa.

se podría calcular el centro de gravedad de uno de esos arcos, considerándolo como una línea curva sin grosor, para simplificar el problema.

para ello, quizá la manera de hacerlo que reduce más los cálculos es: situar el centro -donde pinchamos con el compás- en el origen de coordenadas, y el punto medio del arco en el eje horizontal. el ángulo abarcado por el ángulo sería 2α, y tal como hemos situado la figura se dividiría en dos: α (en sentido antihorario) y -α (en sentido horario).

de esa manera, el centro de gravedad estará situado en el eje x. integramos multiplicando la proyección horizontal del radio R por cada elemento diferencial de longitud del arco, y el resultado lo dividimos por la longitud total del arco. de ese modo, obtenemos que la coordenada x del centro de gravedad es:

R·sen(α)/α, siendo α el ángulo en radianes.

para α = π/2 (es decir, 90°) estaríamos hablando de una semicircunferencia. recordemos que, tal como lo hemos planteado, serían 90° para arriba y 90° para abajo, es decir 180°. la distancia del origen de coordenadas al centro de gravedad sería (2/π)·R.

y para α = π (180°) tendríamos la circunferencia completa. si hiciéramos el cálculo, nos daría que el centro de gravedad está en el origen, como era de esperar.

la novela ‘lo inexplicable’ tiene un planteamiento curioso: el lector ve venir la solución del enigma, y la gracia está en esperar cómo se van dando cuenta y cómo reaccionan los personajes.

la leí en septiembre, cuando las temperaturas aún eran cálidas, de ahí mi ropa veraniega en la foto. es una historia que plantea algunas reflexiones interesantes. por ejemplo, el debate aún no resuelto sobre si nuestro destino está predeterminado o si podemos decidir sobre el mismo.

No he tenido que hacer ningún esfuerzo. Me he sentido impulsado sin saber exactamente por qué: una onda de luz, una palabra, el nombre de la casa, mi deseo de regresar allí. No soy capaz de distinguir si mis movimientos o traslados son voluntarios o involuntarios. Si me los inspira un ser superior. Y, si lo pienso bien, también fue así en vida. No es fácil discernir si se actúa por voluntad propia, si somos el coche o el conductor.

8 comentarios:

  1. De aquí siempre salgo con ideas para alguna situación de aprendizaje para mis alumnos jejeje... la de las plazas la tengo pendiente para el próximo mes. La del caballito tendré que hacer una versión más sencilla.
    Buena pinta el libro... ¿decisión o predestinación? jeje una mezcla... puedes decidir muchas cosas en tu vida. Otras, son casualidades de la vida, que no las buscas, solo te van llegando... :)

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  2. Gracias, siempre aprendemos con tus explicaciones y los comentarios de los libros que lees, muchas veces los buscamos para leerlos tambien. Un abrazo

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  3. Buenas noches Chema, precisamente hace un par de días me recomendaron esta novela y la de El Club del Olvido de Alice Kellen. La verdad es que el título ya es una invitación. Lo inexplicable a veces parece simple pero si reflexionamos o simplemente ahondamos en nuestro interior no lo es y surgen inevitablemente las preguntas y las dudas que comentas.
    Un abrazo

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  4. Por lo que cuentas, parece un libro muy interesante. Como lo es tu explicación matemática... Abrazos, Chema

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  5. Muy buenos días, Chema.
    Otro libro para tenerle en cuenta.
    Me gustó tu explicación aunque debo decirte que algunas cosas me son complicadas de entender... Pero pongo atención jjj.
    Un besote grande.

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  6. Pues es verdad que podemos calcular dónde está el centro de gravedad de un arco, pero encontrar el nuestro ya es otra historia. ¿Cuánto de lo que decidimos nace realmente de una elección consciente y cuánto viene condicionado por nuestra biología, nuestra historia, las circunstancias o incluso el azar?
    Quizá una de las cosas más desconcertantes del libre albedrío sea precisamente que nos sentimos libres aunque nunca podamos saber del todo qué nos llevó a elegir. Un gran abrazo

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  7. Gracias por esta recomendación lectora. Lo tendré en cuenta en mis lecturas.
    Un abrazo

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  8. Gracias Chema por lo que siempre ofreces, en esta ocasión parece un libro que debe estar en nuestra lista.
    Feliz miércoles.

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