a pesar de la lluvia, tenía ganas de hacer un recorrido fotográfico
por una zona donde voy dos veces por semana. se trata de canillejas y ciudad pegaso,
dentro del distrito san blas de madrid.
salgo de la boca de metro de canillejas, y a partir de ahí tengo que caminar un rato.
hasta mediados de los noventa, la calle alcalá llegaba hasta
el cruce con arturo soria, y a partir de ahí pasaba a llamarse avenida de aragón.
pero se decidió “anexionar” dicha avenida a la calle alcalá, convirtiéndose de
ese modo en la más larga de madrid.
este puente parece una puerta a otra dimensión...
ahora caminamos por un tramo donde la calle alcalá discurre paralela
a la carretera de barcelona.
al llegar a estos monolitos, nos internamos por las calles
de ciudad pegaso.
supongo que aquí acaba definitivamente la calle alcalá...
en este tranquilo barrio, las calles tienen nombres numéricos.
ésta es la uno.
en fin, un recorrido entre calles mojadas y árboles en flor.
Según leí, hay momentos de felicidad
en que nuestro cerebro nos manda una señal para que reparemos en ellos, creando
así una suerte de metafelicidad. Me pareció considerado por su parte, que tenga
a bien avisarnos: oye, presta atención a lo que te está pasando en este
momento; es un instante perfecto de complicidad con alguien, de intimidad
incipiente en que nada es aún real, y te estoy avisando, que no se te pase.
espero que os haya gustado el paseo. sé de alguien que lo tuvo que sufrir en vídeo. 😉



No conozco la zona, pero parece un paseo ameno, (algunas fotos no se abren) a mi la lluvia no me encierra en casa, chubasquero y a caminar, y si tenemos momentos de felicidad, yo los descubro, no se me pasan por alto. Abrazos
ResponderEliminarOtra vez yo, se han abierto todas las fotos, soy impaciente jeje.
ResponderEliminarQué casualidad! Ayer por la mañana, estuve por allí. Buen recorrido, Chema. Abrazos y a ser feliz! Besos
ResponderEliminarUnas fotos donde refleja el clima que este fin de semana nos acompaño.
ResponderEliminarY la felicidad son retazos de momentos, que a veces llegan sin avisar
Los mejores.
Un besote y seguimos con tiempo revuelto.
A mí me encanta la lluvia. Y pasear bajo ella con y sin paraguas. Me encanta como se ven los sitios cotidianos bajo el efecto de los días grises así que por dobles me gusta tu entrada.
ResponderEliminarUn beso!!!
Hasta en los días de lluvia se pueden obtener grandes fotos. Un paseo muy ameno cuyas fotos nos regalas. Me encantaron Chema. Un abrazo
ResponderEliminarChema, estoy segura de que en ese paseo que nos regalas en fotos, eres muy consciente de cada momento que vives, porque todo nos habla, nos inspira, como ese puente que parece la entrada a otra dimensión...Y después esas letras del libro que acabas de leer, el cerebro nos avisa de momentos especiales, de conexiones o sincronías con alguien especial...Realmente hay que estar atentos, vivir el ahora, porque todo tiene un orden y un sentido y la causalidad existe, nada es casual, amigo mío.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y mi ánimo, Chema.
Gracias por este recorrido. Mentiría sino dijera que las fotos para alguien tan timorato y de pueblo como yo tienen algo inquietante por su magnitud y soledad. Un abrazo. Quería agradecerte tus esporádicas pero siempre brillantes visitas a mi blog es un lugar que ya es historia y pasado. Un abrazo
ResponderEliminarHolaa, Chema, me parece un magnifico paseo y cuando la compañía es buena, mejor y bello se ve todo. muy bien sacadas las fotos empezando a florecer los árboles. Me parece un buen libro, y se es cierto, debes considerarlo, esa meta-felicidad, creo que dice mucho... ríe, ama, y se feliz, la vida pasa muy de prisa.
ResponderEliminarUn encanto leerte, Chema, un abrazo lleno de gratitud y estima, por todo lo que compartes, y por tu huella.
Se muy muy feliz.
Te diste un buen paseo! me gustaron las flores, es que yo soy fan de los cerezos.
ResponderEliminarUn besazo!