martes, 25 de octubre de 2016

cosas que me gustan


soy feliz con poco. por ejemplo, visitando librerías o mercadillos de libros los sábados por la mañana, mientras voy escuchando ‘del 40 al 1’. es uno de mis rituales preferidos.

aunque las canciones de los 40 principales han dejado gradualmente de gustarme en los últimos años. ahora es casi todo música de baile electrónica, y yo soy más de pop-rock a la antigua usanza, con guitarras, bajo y batería.

además, ya no conozco a la mayoría de los artistas, sus nombres no me dicen nada. suelen indicar el nombre del vocalista o disc jockey que colabora. por ejemplo, yo que soy un carroza veo major lazer y pienso: quién o qué leches es ‘major lazer’?? quizá el artista invitado me suene un poco más. veamos: major lazer featuring nyla & fuse o.d.g.

aaaahhmm, claaaro, ahora ya sí que me sitúo! ‘nyla & fuse odg’, cómo no, haber empezado por ahí!! (modo irónico on)

otra de las cosas que me hacían feliz era practicar yoga. iba a una academia pequeña y familiar que fue absorbida por otra más grande. solía llegar con antelación, y antes de la clase entraba un rato en una librería que había al lado, y que tras un tiempo cerró. como decía la canción de nelly furtado, y sin intención de que nos pongamos tristes, “all good things come to an end”.

en cualquier caso, vemos que los libros vuelven a jugar un papel. las clases de yoga, en penumbra y con esa música relajante, me transportaban a otro lugar fuera del espacio y del tiempo, como en las novelas momo y la historia interminable de michael ende. además la segunda de ellas la leí en la época en que empecé a ir a yoga, allá por 2007.

también me hacen feliz las quedadas, aunque no hable demasiado. me gusta escuchar a la gente. eso sí, siempre que me miren a los ojos de vez en cuando y me hagan sentir que soy parte del grupo. el lenguaje corporal de las personas -de lo cual hablé en otra entrada hace poco- puede hacer que te sientas incluido o excluido.

en los últimos doce meses he ido a bastantes quedadas blogueras o estherianas, en las que estuve muy a gusto y de las que tengo buenos recuerdos. pronto llegará diciembre, con el expocomic y todo lo que lleva asociado.

entre las cosas que me hacen feliz no he nombrado el amooor. :P es bonito pero tiene doble filo. aunque anoche soñé que una chica muy cariñosa que conozco me daba un pico al saludarme, y luego reiteraba su acción. :O se suponía que era una escritora a la que conocí en persona -de nuevo el mundo de los libros está presente-, aunque también tenía rasgos de otras amigas mías... en realidad era como un agregado de mis amigas más dulces.

y yo por un lado pensaba “pero esta tía qué hace, si tiene pareja!!”. pero por otro lado, como que no me disgustaba la cosa. ^_^

martes, 18 de octubre de 2016

otra de primos


no, esta entrada no trata sobre relaciones de parentesco. en el título me refiero a los números primos, de los que voy a hablar una vez más. tras este chiste nefasto, entramos en materia. :P

los múltiplos de 2 van de dos en dos, los múltiplos de 3 van de tres en tres, los múltiplos de 5 van de cinco en cinco, etc. pero los números primos no siguen ninguna pauta. unas veces se encuentran primos con sólo dos unidades de diferencia entre ellos, y otras veces la separación es mayor.

lo que está claro es que a partir del 3, la diferencia entre dos primos consecutivos es siempre un número par. porque, quitando el 2, todos los primos son impares. y si a un impar le sumas otro impar, el resultado es par. lo cual es imposible porque, como hemos dicho, todos los primos son impares excepto el 2.


en la imagen podéis ver las diferencias entre cada dos primos consecutivos para los números primos contenidos entre el 1 y el 100. esas diferencias forman una sucesión de la cual es imposible encontrar el término general.

1, 1, 2, 2, 4, 2, 4, 2, 4, 6, 2, 6, 4, 2, 4, 6, 6, 2, 6, 4, 2, 6, 4, 6, 8...

también se asemeja a la serie infinita de decimales que nunca se repiten periódicamente, en los números irracionales como √2, π, e... en cualquier caso, la cadencia irregular de los números primos tiene algo de mágico, y creo que podría tener aplicaciones artísticas.

por lo pronto vamos a construir una tabla de números generosa, pongamos que de 20*20, del 1 al 400. y después determinaremos cuáles son los primos, empleando el clásico método de tachar primero los múltiplos de 2 -es decir, los pares-, después los múltiplos de 3 que no hayamos tachado en la criba anterior, después los múltiplos de 5 que no estén tachados ya, después los múltiplos de 7... y así sucesivamente. lo que hice en esta entrada de hace seis años. (cómo pasa el tiempo)


tras esta laboriosa tarea, nos preguntamos qué efecto produciría, en una cuadrícula vacía, rellenar de color las casillas donde estarían situados los números primos que han quedado sin tachar en la tabla anterior.

el resultado es un diseño geométrico en el cual algún friki como yo se volvería loco para encontrar una inexistente pauta. podría utilizarse como estampado para un vestido. ya me lo estoy imaginando en las revistas de moda. se llamaría estampado primo. a eugenia silva seguro que le quedaría bien. claro que a ella no hay nada que le quede mal...

jueves, 13 de octubre de 2016

el bocadillo


allá por 2007, poco después de las vacaciones de verano, dos compañeras del trabajo y yo nos fuimos a comer fuera. todavía teníamos jornada de verano, así que acabábamos sobre las dos de la tarde. tras dar muchas vueltas, al final entramos en un bar de la plaza de manuel becerra. sí que nos fuimos lejos, porque el edificio donde trabajábamos está en el barrio de prosperidad.

a mis compañeras-amigas las llamaré ricitos y princesa. en aquel bar pedimos un bocadillo cada uno. el mío era de jamón serrano sin más -sosaina que era yo entonces-, el de ricitos era de jamón con lomo y queso o alguna combinación así, y el de princesa no me acuerdo, pero era algo totalmente distinto -calamares, quizá?-.

trajeron un bocadillo que yo creía que era el mío. quise esperar a que trajeran los de ellas, pero estaban tardando muchísimo, y me insistieron en que empezara. y al cabo del rato, cuando iba por la mitad, nos dimos cuenta de que era el bocadillo de ricitos. yo había pensado que era el mío porque no se veía que llevara otra cosa más que jamón. las lonchas de lomo y queso eran de espesor microscópico, eran bidimensionales. y además, como mi bocata de jamón a secas era el más rápido de preparar, tenía sentido que lo trajeran antes que los otros.

al darme cuenta de mi metedura de pata, me quedé bloqueado sin saber cómo reaccionar. no seguí comiendo, con lo cual se quedó medio bocadillo abandonado sin que nadie lo aprovechara. si me hubiera pasado ahora, me lo habría tomado con más humor. y quizá habría ido a pedir otro bocata para ricitos, pagándoselo yo. pero en ese momento no se me ocurrió. las dos amigas trataron de quitarle importancia, pero yo no sabía dónde meterme.

poco tiempo después, me enteré de que se lo contaron a otra compañera que también era amiga mía, a la que llamaré gatita. un día gatita me dijo por el messenger: “oye, me han contado princesa y ricitos que os pasó algo el otro día, un malentendido con un bocadillo o algo así”. ellas estaban preocupadas por que yo me hubiera sentido ridículo, y gatita quería regañarme en plan de amiga por tomarme las cosas tan en serio.

de todos modos, estas chicas no debían de conocer aquel dicho de “lo que pasa en las vegas se queda en las vegas”. lo que ocurre en una quedada no debería salir de ahí. si aquel fallo mío lo hubiera tenido otra persona, yo no habría ido por ahí contándoselo a la gente, pero en fin...

aquel bar sigue existiendo. es la cervecería el barrio que podéis ver en la foto del principio. como decía, está en la plaza de manuel becerra de madrid. no recordaba exactamente en qué tramo de la plaza estaba, y he ido dando la vuelta hasta encontrarlo. por un momento temí que lo hubieran cerrado, y que en su lugar hubiera “una sucursal del banco hispano americano”, como decía una canción de joaquín sabina.

eso sí, lo han reformado. antes era como de azulejos blancos y azules. en cualquier caso, es un sitio acogedor y en el que se come bien. si algún día hacemos una quedada bloguera allí, os prometo que antes de empezar a comer me aseguraré bien de cuál es mi bocadillo. :P

sábado, 8 de octubre de 2016

genes

a raíz de una foto de mis abuelos paternos que subí hace poco a facebook, en la que me sacaban parecidos tanto con él como con ella, se me ocurrió escribir una entrada sobre árboles genealógicos.

con carácter general, se puede decir que los ascendientes más directos que tenemos son 2, nuestro padre y nuestra madre. en un segundo nivel estarían nuestros abuelos, que son 4: el padre y la madre de nuestro padre, y el padre y la madre de nuestra madre.

en un tercer nivel la cosa se complica, y es que los bisabuelos ya son 8 en total, si os dais cuenta: padre y madre del abuelo paterno, padre y madre de la abuela paterna, padre y madre del abuelo materno, y padre y madre de la abuela materna.

los ascendientes de cuarto orden serían los tatarabuelos, 16 en total. los que siguen a los tatarabuelos serían 32, y así sucesivamente. el número de ascendientes por cada generación que vamos retrocediendo sigue la pauta de las potencias de 2. por tanto, se puede deducir que el número de ascendientes de orden n es igual a 2n.


en teoría, y para simplificar, podemos suponer que la herencia genética corresponde en un 50% al padre y otro 50% a la madre. a su vez, nuestro padre y nuestra madre también habrán heredado la misma proporción de características genéticas de sus respectivos progenitores. por ello, en el fondo se puede decir que nuestra información genética corresponde en un 25% a cada uno de nuestros cuatro abuelos.

pero a su vez, nuestros abuelos también heredaron sus rasgos de sus padres, que son nuestros bisabuelos. eso quiere decir que tenemos un 12,5% de cada uno de los ocho bisabuelos. análogamente, para los tatarabuelos sería la mitad, el 6,25%. generalizando, el porcentaje de herencia genética de nuestros ascendientes de orden n sería igual a (1/2n)·100.

estas cifras se pueden resumir en la siguiente tabla:


a partir de la 7ª generación -aproximadamente dos siglos atrás-, ya nos llega menos del 1%. por tanto, parece poco probable que un antepasado lejano fuera idéntico a nosotros, como sucede en los comics. por ejemplo, en la aventura el secreto del unicornio de tintín, de donde está sacada la viñeta que he puesto más arriba.

o en una historieta de mortadelo y filemón titulada el árbol genealógico, en la que ibáñez, con su disparatado humor, se iba mucho más lejos todavía. :D gracias a esa historieta aprendí de pequeño lo que era un árbol genealógico. siempre digo que los comics nos daban mucha cultura...

sábado, 1 de octubre de 2016

comunicación no verbal


he vuelto a leer el libro la comunicación no verbal de flora davis. es un clásico de la psicología. se publicó en el año 1973, y no da ninguna sensación de estar obsoleto. la premisa de la que parte es que los gestos y las expresiones faciales de una persona los procesamos de manera inconsciente, y toda esa información influye en la idea que nos formamos de dicha persona.

sobre este tema sabrá mucho anacris, quien deberá disculparme por esta incursión en su terreno y por las imprecisiones que pueda cometer. ;) y creo que también le resultará interesante a celia, pues el lenguaje del cuerpo es una parte fundamental del arte dramático.

en este libro se habla varias veces del experimento de visualizar un programa de televisión -un debate, por ejemplo- a cámara lenta, y observar los cambios en las posturas y los gestos de los participantes. un movimiento de las manos, una expresión de ira momentánea... son cosas que a nivel consciente nos pasan desapercibidas porque duran décimas de segundo, pero a nivel subconsciente quedan registradas.

debemos fiarnos de nuestra intuición. si una persona nos da ‘mala espina’, seguramente es porque hay algo en su lenguaje corporal que invita a la desconfianza. a veces, sólo por la manera en que alguien te aborda por la calle -aunque no tenga mala pinta-, antes de que diga nada ya sabes que va a ser para algo malo: pedirte dinero, intentar timarte...

pero eso, al fin y al cabo, es el menor problema. peor es en el ámbito laboral. en una entrevista con el que iba a ser mi jefe, me dio mal rollo desde el primer segundo en que le vi. y lo peor es que me cogieron... habría sido mejor rechazar ese trabajo. por otro lado, al final de algunas entrevistas, sólo por la forma de despedirse de ti sabes que no te van a coger.

otra cosa que me incomoda mucho es, cuando a una persona le cuento algo, que se me quede mirando sin decir nada con una cara inexpresiva, que no sabes si es de aprobación o de desaprobación. dan ganas de decir: “oye, si no estás de acuerdo conmigo puedes decirlo, eh?”.

en el libro de flora davis también se insiste en que el lenguaje corporal varía mucho según la cultura. la distancia de separación entre dos personas que hablan, la manera de gesticular, el sostener o no la mirada, la manera de cruzar brazos y piernas... son cosas que se hacen de forma diferente en estados unidos, en europa, en los países árabes o en japón.

por eso, los sabiondos que hablan dogmáticamente sobre lo que debe considerarse masculino o femenino, olvidan que son convencionalismos adoptados en un territorio y en una época determinada.

el libro de la comunicación verbal lo leí hace como diez años, y al releerlo me he dado cuenta de lo mucho que me ha influido sin que yo fuera consciente de ello. gran parte de las ideas que expone las hice mías, las incorporé a mi manera de pensar y de ver a las personas.

y vosotr@s, tenéis buena intuición para ‘calar’ a la gente a través de los indicios no verbales que hemos comentado...?